Literatura, Sin categoría

Caja de Recuerdos

Buenas tardes.
Os dejo con un relato un tanto nostálgico, acorde con los días de lluvia que parecen querer quedarse para siempre.

casa lluvia

Caja de Recuerdos:

Llueve como si nunca hubiera llovido, como si nunca fuese a parar, obligándome al encierro y a la introspección, en esta casa vieja y en esta mente cansada.

Las paredes, desconchadas y arrugadas, parecen exhalar los recuerdos que juntos hemos creado y de los que nos hemos convertido en únicos guardianes, pues nada ni nadie parece recordar el pasado de este lugar. No hay regresos, ni llamadas, ni siquiera presentimientos de reencuentros.

Quizás debiera seguir el ejemplo de los que formaron conmigo los recuerdos de este lugar y marcharme. Buscar otras casas, otras paredes. Nuevos lugares donde crear memoria y recuerdos.

Pero si me voy, ¿qué sería entonces de los momentos vividos aquí? ¿Cómo podría permitir que el abandono ocupara mi lugar en esta casa que guarda la memoria de mi pasado?

Todas las vivencias, los recuerdos, los amores del pasado, de mi pasado, están aquí. Si me voy, ¿qué sería de ellos sin mí? Alguien podría llegar y ocupar mi sitio en esta casa, cambiando paredes, redistribuyendo estancias e imponiendo nuevos recuerdos. Entonces… ¿De qué habrían servido los besos regalados, las comidas compartidas, los sueños, los sudores, las lágrimas? ¿Qué quedaría de aquella mujer de pelo liso y castaño, ojos almendrados y piel canela?

Esa mujer, que ahora será distinta, será otra, pero que aquí, entre estas paredes, sigue siendo la que fue, la que llenaba las estancias de risas y saliva, de preguntas, de miradas y silencios. ¿Cómo podría marcharme dejándola aquí, abandonándola a un olvido que la haría desaparecer?

Fuera sigue lloviendo. Un trueno se ha llevado consigo la luz eléctrica, dejando este atardecer nostálgico envuelto en grises y humedad.

La noche amenaza insomnio y soledad. La luz de las velas y el olor de la cera ardiendo me recuerdan los pequeños placeres silenciosos que nos permitimos, a veces, los melancólicos solitarios anclados al pasado. En mi caso, uno de ellos es, sin duda, buscar las palabras capaces de revelar unas emociones de las que solo soy capaz de liberarme cuando las veo escritas.

Así que, entre estas paredes que rezuman humedad y nostalgia, con el sonido de fondo de la perenne tormenta, trato de encontrar la inspiración capaz de llevarme a los dominios de las musas, donde me convierto en un vehículo de la creatividad. Si lo consigo, los recuerdos que guardamos celosos esta casa y yo, se convierten en presente, dando sentido a mi soledad y a mi obstinación por este lugar y esta casa, convertida en caja de recuerdos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s