Literatura

Al Pobre y Viejo Olivo:

Ayer, al verme sorprendido por una lluvia repentina, busqué cobijo bajo sus ramas. El cansancio de la caminata me obligó a sentarme, y lo hice con la espalda apoyada en su viejo y horadado tronco, que crecía partido en dos, formando nudos imposibles, como si la madera hubiera estado encogiendo y engordando, esforzándose para pasar… Sigue leyendo Al Pobre y Viejo Olivo: